• Control de las facturas, para vigilar si el gasto facturado se corresponde con las comunicaciones realizadas.
• Comprobar los números de teléfonos a los que se ha llamado, para identificarlos como conocidos. Se dan casos de facturaciones de llamadas no realizadas por el interesado. En ese caso, antes de adoptar otras medidas, consulte a los usuarios.
• No marcar en el teléfono propio ningún numero a requerimiento de un “supuesto servicio técnico” ya que se puede convertir nuestra línea en una especie de emisora de todas las llamadas que hagan ellos.
• Ante posibles sustracciones, tenga precaución con la correspondencia procedente de bancos y operadoras telefónicas para que, en caso de no recibir información puntual sobre consumos, ponerlo en conocimiento de la compañía, solicitando un duplicado y advirtiendo de lo sucedido.
• No facilitar los números de teléfono, tanto fijo como móvil, a personas desconocidas que los soliciten, bajo cualquier pretexto, ya que se han detectado casos en los que, sólo, intentan conocer las características de las línea para posibles desviaciones.
• Ante una llamada telefónica equivocada, cortar la comunicación, rápidamente, para evitar el posible desvío de llamadas con cargo a la factura de la persona que recibe la llamada.
• En el caso de tener contratada la modalidad de "llamada a tres", extremar las precauciones, ya que, con un programa informático, se puede rastrear la línea y producirse una intrusión a ella, para realizar llamadas internacionales, con cargo al titular del teléfono.
• No aceptar llamadas a cobro revertido si no se está absolutamente seguro de conocer a quien lo pide. Puede tratarse de una llamada fraudulenta y pagar gastos de miles de pesetas por el engaño.