• Billetes tintados.
o Se enseña a la víctima un maletín lleno de cartulinas negras. La primera es un billete oscurecido con tinta que al mojarlo con un producto mágico se convierte en un billete de 1000 duros. Se le ofrece por un módico precio el maletín y el producto para limpiarlos, pero todos los demás son simples cartulinas negras.
• Timo del reembolso.
o Las víctimas, pagan 60 € cada uno para recibir contra reembolso una «invitación» para acudir a un congreso benéfico, supuestamente organizado por una agencia informativa que desconocía el asunto, en el que iban a recibir un premio valorado en 2.000 €.
• Timo del e-mail y la tarjeta visa.
o Recibes un e-mail informándote que se te va a cargar en cuenta una compra hecha con tu VISA pero que tú no has hecho. Te da un número de información supuestamente gratuito del tipo 90- 6234567 que resulta ser un 906 muy caro. En vez de eso, si hubieras ido a tu banco y hubieras anulado el pago directamente no te llegaría una factura de teléfono abultada.
• Timo del lazo libanés.
o La manera en la que se perpetra es la siguiente: los timadores introducen el llamado "lazo" que suele ser, la mayoría de las veces, una cinta magnetoscópica, generalmente película de cassettes de vídeo para que el cajero no reconozca la introducción de una tarjeta en el mismo.
De esta manera, la víctima, cuando llega al cajero para realizar cualquier transacción, enseguida comprueba que la tarjeta se ha quedado atascada en la ranura y que no puede operar.
En ese momento, aparece uno de los timadores, haciéndose pasar por buen samaritano y ofreciéndole ayuda. Le facilita su teléfono móvil y le dice que se comunique con la sucursal bancaria para que allí le ayuden".
Al otro lado de la línea se encuentra el segundo timador, que le pide a la víctima que marque ocho cifras en el teléfono; las últimas cuatro deben de ser las del número de seguridad de la tarjeta de crédito.
Cuando se ha realizado esta operación, la víctima contempla con estupefacción que, pese a todo, la tarjeta de crédito no es devuelta por el cajero, así que finalmente abandona el lugar, momento en el cual los timadores aprovechan para recoger la misma y utilizarla, al conocer el código de acceso a la misma.
• Duplicado de la banda magnética.
o Duplicado de la banda magnética: En este caso se tratan de técnicas más sofisticadas y, por lo tanto, proporcionan beneficios más jugosos. "Baste con recordar el escándalo que supuso la detención de una banda de estafadores que duplicaban los datos de las tarjetas de un peaje de la autopista A-7".
¿La manera de operar? Sencillamente tenían a dos compinches que, en la cabina de peaje, "duplicaban" las tarjetas de crédito con un lector de bandas magnéticas portátil, de pequeñas dimensiones.
• La silicona.
o La "silicona": Menos artesano y complicado que los anteriores, consiste sencillamente en introducir cualquier tipo de objeto que obture la salida de dinero del cajero automático.
" Una vez que el usuario, desesperado, abandona el cajero automático, los estafadores aprovechan para desbloquear la terminal y sacar el dinero".