La confluencia de culturas y enfrentamientos bélicos a lo largo de los siglos han hecho de Castalla y especialmente de su Castillo un enclave estratégico que desde la antigüedad han marcado su carácter y su capitalidad sobre los pueblos que históricamente han pertenecido a la "Foia de Castalla".
Los primeros asentamientos hay que situarlos en este Castillo, desde el Neolítico, pasando por la Edad de Bronce, Ibérica, Romana y Árabe han hecho del mismo, el núcleo principal en torno al cual se aglutinaron las casas de la villa amurallada.
En época musulmana es donde se levanta la mencionada fortaleza. De ella quedan escasos restos de tapial; en cambio abunda la cerámica Califal (s.XI), Almorávide y Almohade. también hay noticias de la existencia de varias alquerías de esta época en Almarra, Cabanyes, Alfaç, etc.
Con la toma de Biar en 1.245, Jaime I quiere afianzar la frontera pactada con Castilla en el tratado de Almizrra de 1.244, por ello se entrevista en el año 1.251 con el señor de Castalla Ximen Pérez de Arenós (yerno de Abu-Zayd, ex-gobernador almohade de Valencia) y acuerdan la permuta de Castalla por Cheste y Villamarchante, posteriormente en el año 1.273 Jaime I volvería por Castalla, acampando en el conocido ’Huerto del Real’.
A primeros de 1.311 Jaime II autoriza la celebración del mercado de los sábados, tradición que aún se conserva.
En el año 1.362, finalizada la guerra de los dos Pedros, Pedro IV de Aragón vuelve a incorporar Castalla a su Real patrimonio para luego donarla en Septiembre del mismo año en feudo a Raimón de Vilanova que al emparentar tiempo después con una descendiente de la familia LLadró propicia que Castalla pase a formar parte de los “estados de Maça i Lladró” y concretamente del Marquesado de Dos Aguas que ostenta la propiedad del Castillo hasta 1.989 que pasó a ser propiedad municipal.
Durante la guerra de Sucesión, Castalla y toda la "Foia" tomaron partido por el bando borbónico y fruto de ello fue que, terminada la guerra, Felipe V le concediera el título de "Muy Noble, Fiel y Leal" en una serie de Privilegios Reales de 1.710 y 1.732.
En la guerra de Independencia hubo dos importantes Acciones armadas con desigual fortuna para los ejércitos españoles. La primera de éstas tuvo lugar en 1.812 en donde tuvo lugar una gran derrota para el ejército español. La segunda Acción fue un gran triunfo para el bando español, las tropas francesas de Suchet fueron derrotadas y para conmemorar esta victoria el Rey Fernando VII creó en 1816 la "Cruz de Distinción" con la inscripción de "Castalla 13 de abril de 1813".
El Ayuntamiento de Castalla acordó, en el año 1889, solicitar el título de Ciudad. Por Real Decreto de fecha 13 de septiembre de 1890 se concede a la Villa de Castalla el título de Ciudad, en los siguientes términos:
“La Reina Regente del Reino en nombre de su Majestad el Rey, se ha dignado expedir por el Ministerio el Real Decreto siguiente: Deseando dar una prueba de mi Real aprecio a la Villa de Castalla, por su aumento de población y progreso de agricultura, industria y comercio, en nombre de mi Augusto hijo el Rey D. Alfonso XIII y como Reina Regente del Reino, vengo a concederle el título de Ciudad”.
“Combat de Castalla – 21 de juillet de 1812”.Langlois.
El original de este cuadro se encuentra en el Museo de Versallles de París.
En la sala de plenos del M.I. Ayuntamiento se puede contemplar una copia del mismo.